relog
viernes, 29 de julio de 2011
A mancharse el Pecho ( Manchapecho) - Perú
Escuché el teléfono; corrí desesperadamente hacia él. Mi familia vendría a pasar un momento agradable para compartir en mi hogar. Mi tía, especialista en el Mancha pecho vendría con un mar de compras a invadir mi cocina. Yo impaciente, quería recordar esos días en el Carmen – Chincha, Perú.
Cerca de la 1 de la tarde empezó el olor de la cocina a recorrer mi hogar. El Mancha pecho, una comida Afro peruana que inició a sur a 200km de Lima en Chincha.
Con la llegara de la comida italiana a Perú y sus deliciosos spaghetti. Los negros llegados de África quienes también querían deleitarse con los manjares italianos inventaron esta comida.
Crearon la Sopa Seca, se invirtió la cocción de los fideos con sazón y sabor para darle ese aroma a albahaca fresca. Primero echamos los fideos y luego el agua. Junto se acompaña
la Carapulcra con chancho, que al comer la mescla de ambos se te mancha el pecho.
Los olores seguían saliendo de la cocina; mientras mi madre hablaba del cambio de mandato presidencial. Mi familia andaba separada por dos bandos marcados, ideas políticas. Y lo único que nos unía era el delicioso Mancha Pecho. Una buena receta de guiso, piezas de cerdo sazonadas, sal y condimentos, por supuesto el secreto de mi tía.
Teníamos la Carapulcra de un lado y del otro un guiso bien armado que esperaba impaciente los fideos en círculo. Poco a poco vertían el caldo de cerdo.
El tiempo pasaba, mi familia impaciente esperaba en la sala viendo el cambio presidencial. Yo y mis primas esperando que mi tía nos diera un poco más de Mancha pecho . Con el palo en la mano, uno tras otro se aparecía en fila india. Mi madre alzaba el cucharón; dándole una pequeña ración a cada uno. - !Hambrientos todos ¡ Yo sin embargo me peleaba por el conchito; donde se concentra el sabor Chinchano.
Hace años atrás, estuve en el Carmen, con solo la idea de aprender a hacer Sopa Seca Chinchana , la sazón negra incomparable, desde una olla de barro en la que mesclan todos los condimentos hasta un movimiento de festejo y cajón que deja perplejo a cualquier visitante.
Mi madre cuando escuchó mi relato y se puso un pañuelo en el pecho, para evitar mancharse. Todos se rieron en la casa al igual que yo. Así pasamos una tarde amena en compañía de nuestros seres queridos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario